Nasif Estéfano: Nuestra "Perla del Sur" - Red Noticias

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Nasif Estéfano: Nuestra "Perla del Sur"

18 abr - Su gloria al volante fue merecedora del único museo de automovilismo de la provincia.

El museo. Una postal de Concepción.
El museo. Una postal de Concepción.

Nota: Guillermo Cuello. Editor: Juan Fajre. Tercer Año. Periodismo Deportivo. Red Milenium


En la ciudad de Concepción, en un edificio de dos plantas, con una moderna expografia, se presentan objetos personales, documentos, fotografías, trofeos, y algunos de sus más emblemáticos vehículos. El recinto ubicado la misma calle que lleva su nombre, Nasif Estéfano 242, Victoria y Ezequiel, nietos del corredor, fueron los encargados de brindar más información sobre el horario de atención al público.

Nacido en el sur de la provincia de Tucumán en el año 1932, precisamente en la Ciudad de Concepción, localidad ubicada a 70 kilómetros de la capital de San Miguel de Tucumán. Nasif se inició en el automovilismo deportivo allá por el año 1952, donde con 19 años corrió por primera vez una carrera disputada en el Parque 9 de Julio, utilizando un auto de la marca Ford.

Con el paso del tiempo fue destacándose sobre manera entre sus pares, y a base de triunfos obtuvo su propio auto para las carreras. Su primera gran victoria llegó en la categoría Mecánica Nacional Fuerza Limitada, que se corrió en Juan Bautista Alberdi en 1955. Las notorias cualidades que poseía Nasif lo llevaron de competir en la región a competir a nivel nacional.

El turismo carretera fue para el concepcionense la vidriera que necesitaría para llegar a las ligas mayores, exactamente a la F1 internacional. Antes de ese gran salto, logró consolidarse ganando la F1 nacional en 1963 y 1964.

Uno de los tropiezos de piloto, fue cuando decidió probar suerte en Europa, comerciando varios de sus bienes personales para solventar los gastos que le implicarían su estadía en el viejo continente. El automovilista Juan Manuel Fangio le abrió el camino a Estéfano, y lo contactó con un constructor de autos llamado Alejandro De Tomaso para que se hiciera cargo de la puesta en marcha del auto, con él que competiría en Europa. Pero todo no fue color de rosa, Alejandro, estafó a piloto tucumano, el cual había invertido una gran suma de dinero, impidiendo que este corriera de manera continua en la máxima categoría del automovilismo internacional. Sin embargo, esto no fue un obstáculo para el tucumano, que decidió volver a Argentina para dejar para siempre su nombre grabado en los motores de automovilismo deportivo argentino.